La selección nacional de Venezuela alcanzó la gloria máxima al titularse campeona invicta del Mundial de Béisbol Infantil celebrado en la República Dominicana. En una final vibrante que reafirmó la rivalidad caribeña, el conjunto criollo demostró una superioridad absoluta al vencer a la selección local en su propio terreno. Este histórico triunfo no solo les otorga el trofeo mundial, sino que ratifica la vigencia del país como una verdadera potencia deportiva capaz de dominar los fundamentos del juego incluso bajo los escenarios de mayor presión.

El éxito del equipo se cimentó en un desempeño colectivo impecable, donde brillaron figuras de la Academia HR de Anaco, como José Félix y José Gabriel Ríos, quienes junto al resto del roster mantuvieron un registro perfecto de victorias. La gran final fue una exhibición de pitcheo y bateo oportuno que logró neutralizar a la peligrosa ofensiva quisqueyana. Este campeonato valida el trabajo sistemático de las academias de formación venezolanas, las cuales continúan nutriendo a la selección con atletas de alto rendimiento desde edades muy tempranas.
Tras esta coronación en la cuna del béisbol caribeño, los analistas sugieren un futuro sólido para las categorías superiores, destacando la autoridad técnica demostrada por el plantel. Lejos de detenerse a celebrar, el cuerpo técnico y los jugadores ya inician la planificación para su próximo reto: el Campeonato Mundial Sub-10 en Virginia, Estados Unidos. Allí, el equipo buscará defender el pabellón nacional y extender su dominio global, consolidando un proceso que hoy llena de orgullo a todo el país.





