La Asamblea Nacional sancionó por unanimidad este jueves 26 de marzo una nueva ley orgánica destinada a acelerar y simplificar los trámites del Estado. El proyecto, impulsado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y que cuenta con el respaldo del gobierno de Estados Unidos, fue remitido a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para que se pronuncie sobre su carácter orgánico. Tras declarar la norma como sancionada, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, enfatizó la necesidad de que esta legislación sirva para poner fin al «viacrucis» que enfrentan los ciudadanos al realizar gestiones administrativas ante los organismos públicos.

El texto legal, integrado por 12 artículos, tiene como objetivo central eliminar los procedimientos «innecesarios, inútiles o complejos» para mejorar la eficiencia de las instituciones. La normativa otorga a la presidencia ejecutiva la facultad de suspender, modificar o suprimir cualquier requisito o permiso con el fin de agilizar los procesos, además de promover la digitalización de las gestiones y establecer reglas uniformes en toda la administración. Según las autoridades, se busca transformar el aparato estatal para que sea un facilitador y no un obstáculo para la población.
Para garantizar el cumplimiento de estas metas, la ley contempla la creación de una Comisión Nacional encargada de evaluar y proponer medidas de simplificación. Este organismo estará conformado por miembros de la presidencia y vicepresidencia ejecutiva, vicepresidentes sectoriales, diputados de la Asamblea Nacional, representantes de alcaldes y gobernadores, y un delegado de la Defensoría del Pueblo.





