El juez federal Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, rechazó este martes 7 de abril una solicitud de la defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores para modificar una orden de protección de evidencias. La petición buscaba permitir que el material probatorio del caso fuera compartido con otros coacusados mencionados en el expediente que aún se encuentran prófugos de la justicia estadounidense. El magistrado desestimó el argumento de los defensores, quienes alegaban que flexibilizar esta orden era necesario para facilitar la preparación de su estrategia legal.

Al respaldar la posición de la fiscalía, Hellerstein mantuvo un criterio estricto que prohíbe la divulgación de material sensible a cualquier implicado que no haya sido detenido, así como a sus abogados. El fallo establece que no es indispensable compartir dicha información para garantizar el derecho a la defensa en el juicio. Con esta decisión, el tribunal asegura el control judicial sobre las pruebas en un proceso donde la pareja enfrenta cargos de extrema gravedad, tales como narcoterrorismo, tráfico de drogas y conspiración.
Este dictamen se suma a una serie de reveses judiciales para Maduro y Flores en territorio estadounidense, donde el juez Hellerstein ha mantenido la firmeza de la causa. Recientemente, el magistrado también se negó a desestimar los cargos presentados por la fiscalía, ignorando los reclamos de la defensa sobre las dificultades operativas generadas por las sanciones económicas y el pago de honorarios legales. Así, el proceso avanza bajo estrictos protocolos de seguridad informativa, limitando el acceso a las evidencias solo a quienes ya están bajo custodia.





