Lécida Gómez Ortiz, de 57 años, fue asesinada a puñaladas el pasado sábado 4 de abril en la vivienda de Prados del Este donde trabajó como cuidadora por tres décadas. El autor del feminicidio fue su pareja sentimental, un jardinero de la zona con quien convivía desde hacía dos años. Tras el ataque, el agresor intentó simular normalidad cumpliendo con su jornada laboral en otros jardines, para luego regresar a la escena del crimen y fingir un estado de shock ante las autoridades. Sin embargo, funcionarios del Cicpc lo detuvieron para interrogarlo y, poco después, el sujeto confesó el crimen.

Este lunes 6 de abril, familiares de la víctima acudieron a la morgue de Bello Monte para retirar el cadáver, manifestando que Lécida se había distanciado progresivamente de su entorno desde que inició la relación. Uno de sus hermanos relató que incluso llegó a bloquearlo tras recibir advertencias sobre el comportamiento violento de su pareja. Según testimonios recabados, el agresor presuntamente tenía antecedentes penales en Colombia por ataques mortales contra dos de sus exparejas, información que la víctima se negó a creer en su momento.
Los parientes recordaron con pesar que Lécida evitaba hablar de su vida sentimental o invitar a su pareja a las reuniones familiares en Petare. Entre los allegados existía el presentimiento de que la mujer vivía bajo constantes amenazas y hostigamiento, una situación que ella prefirió mantener en silencio hasta el trágico desenlace. El caso permanece bajo las investigaciones de la policía científica tras la confesión del detenido.





