El director del Centro para la Investigación de Tiburones en Venezuela, Leonardo Sánchez, advirtió el pasado miércoles 8 de abril sobre el estado crítico de las poblaciones de tiburones en el país. El biólogo explicó que el tradicional plato de «cazón» se elabora exclusivamente con carne de tiburones bebés, una práctica que impide la recuperación de las poblaciones y acelera el riesgo de desaparición de estas especies en los ecosistemas marinos.

Durante una entrevista con Unión Radio, Sánchez detalló que el consumo se centra en los ejemplares jóvenes debido a que la carne de los adultos es fibrosa y posee un desagradable sabor a amoníaco. Esta tendencia de consumo, que inicialmente afectaba al tiburón macuira, se ha extendido a las 67 especies registradas en aguas venezolanas, diezmando significativamente el número de ejemplares que logran llegar a la edad reproductiva.
El experto hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que dejen de consumir cazón, subrayando que «que algo sea una tradición no quiere decir que sea correcto». Asimismo, reivindicó a los pescadores que defienden la preservación del mar y alertó sobre la alarmante escasez de estos depredadores en las costas nacionales, concluyendo con una sentencia contundente: «Quedan muy pocos tiburones».





