Hace 24 años, Dan Oblea llegó a Caracas desde Perú con una maleta cargada de recetas y un destino incierto. Sin embargo, el amor por una venezolana transformó su estancia en un arraigo profundo, convirtiendo a la capital en su hogar definitivo. Hoy, su local @wong_peru es un referente de la gastronomía peruana en el centro de la ciudad.

El camino al éxito no fue lineal. Antes de establecer su local, Dan pasó años trabajando como empleado y vendiendo comida en envases plásticos a los trabajadores informales en las calles. Aunque en 2012 logró alquilar un espacio, la falta de renovación del contrato lo obligó a volver a la venta ambulante. Fue la perseverancia y el apoyo estratégico de su esposa lo que le permitió conseguir su ubicación actual en un mercado municipal.
El punto de inflexión ocurrió en 2020. En plena pandemia, Dan apostó por la digitalización y las redes sociales para visibilizar su sazón. La respuesta fue inmediata, permitiéndole consolidar un negocio donde la familia es el motor principal: trabaja codo a codo con su esposa y sus hijos, con la meta de convertir al menor de ellos en el próximo gran cevichero de Caracas.
En Wong Perú, los comensales disfrutan de clásicos como el ceviche, la jalea y el ají de gallina, preparados con la rigurosidad de la tradición peruana y el cariño de quien cocina para los suyos. El local atiende de lunes a sábado, de 12:00 m. a 5:00 p. m.
Dan Oblea simboliza la resiliencia del migrante que ha logrado unir a dos naciones a través del paladar.






