Este miércoles, un grupo de protectores de animales y miembros de la sociedad civil marcharon por las calles de Maturín, estado Monagas, para exigir justicia ante una alarmante ola de envenenamientos masivos de mascotas. La movilización culminó en la sede del Ministerio Público, donde los manifestantes entregaron un documento formal solicitando la intervención de las autoridades. Según los registros de las organizaciones civiles, esta problemática no es aislada, ya que se han documentado decenas de casos sistemáticos desde el año 2025.

La gravedad de la situación fue respaldada por cifras alarmantes: la proteccionista Milagros Lima denunció que ya se contabilizan más de cien caninos y felinos fallecidos en al menos 10 comunidades del municipio. Kendy Velásquez, representante del sector Negro Primero, señaló que los reportes de estos actos de crueldad provienen tanto de urbanismos privados como de sectores populares, calificando a los responsables como «personas desalmadas» que han tomado la determinación de acabar con la vida de estos seres vivos de forma violenta.
En el ámbito legal, el abogado Luis Díaz exhortó a la fiscalía con competencia en materia ambiental a aperturar las investigaciones pertinentes a la brevedad posible para identificar y sancionar a los culpables. La jornada, marcada por la indignación y el sentimiento de pérdida, cerró con un llamado a la conciencia ciudadana; como afirmó Leomarys Villaroel al medio El Oriental de Monagas, la caminata fue un acto de «amor y defensa de quienes no tienen voz», reafirmando que no permitirán que la impunidad continúe en el estado.






