El Gobierno de Venezuela exigió este lunes a Trinidad y Tobago información detallada y una indemnización económica por los daños causados por un reciente derrame de hidrocarburos proveniente de la nación insular. El canciller venezolano, Yván Gil, calificó de «sumamente grave» tanto el siniestro como la falta de comunicación por parte de las autoridades trinitenses, señalando que aún se desconoce el origen exacto, el volumen y el tipo de crudo que está afectando severamente a las aguas, costas, ecosistemas y comunidades pesqueras venezolanas.

El jefe de la diplomacia venezolana enfatizó que el Gobierno de Trinidad y Tobago está en la obligación estricta de reportar de manera inmediata cualquier incidente ambiental de esta magnitud, detallando el producto derramado y las medidas de mitigación ejecutadas. Para respaldar la denuncia, Gil mostró ante los medios de comunicación una serie de imágenes satelitales registradas desde el pasado 28 de abril, en las cuales se evidencia la progresión del vertido desde la isla vecina hacia el territorio venezolano.
Ante la preocupante situación, el Ejecutivo nacional ha enviado diversas comunicaciones formales a la administración trinitense para evaluar el impacto ambiental y exigir responsabilidad en este tipo de eventos. Asimismo, el canciller informó que equipos multidisciplinarios de los ministerios de Ecosocialismo y de Pesca y Acuicultura, junto a personal de PDVSA, el Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA) y la Armada Bolivariana, suman ya varias semanas trabajando de forma coordinada para atender la contingencia en las zonas afectadas.






