La Fiscalía del condado de Hennepin, en Minnesota, presentó cuatro cargos contra el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Christian Castro, de 52 años, tras ser acusado de disparar contra el ciudadano venezolano Julio C. Sosa Celis. El incidente ocurrió el pasado 14 de enero en el marco de la Operación Metro Surge, la mayor campaña de movilización en la historia del Departamento de Seguridad Nacional, que desplegó a 4.000 oficiales federales. Según publicó el New York Times, Castro enfrenta un cargo grave por agresión en segundo grado y otro menor por denuncia falsa, lo que lo convierte en el segundo agente imputado por delitos graves durante este operativo.

Sosa Celis, quien recibió un impacto de bala en la pierna, fue acusado inicialmente de delitos federales graves junto a su compañero de apartamento, Alfredo A. Aljorna. Sin embargo, las autoridades retiraron los cargos al no poder sustentar la versión oficial de que el incidente se trató de un intento de asesinato contra un agente federal. La polémica intervención migratoria ha provocado masivas protestas en el estado debido al uso de la fuerza, ya que, además de los ciudadanos heridos, los residentes Renee Good y Alex Prett perdieron la vida por disparos de los efectivos del ICE.
El caso ha desatado un fuerte choque institucional, pues el Departamento de Seguridad Nacional alegó que el estado carece de competencia para procesar a funcionarios federales bajo el amparo de la Cláusula de Supremacía constitucional. Ante esto, la fiscal Mary Moriarty afirmó de forma contundente que «su placa federal no lo exime de los cargos estatales por su conducta delictiva en Minnesota». Aunque la agencia de noticias EFE detalló que las autoridades federales aún no confirman que Castro fuera quien jaló el gatillo, los investigadores locales lograron ratificar su identidad luego de que agentes del FBI mencionaran su nombre en la escena del crimen.






