El Observatorio de Seguridad Vial (OSV) contabilizó un total de 327 accidentes de tránsito en todo el territorio nacional durante el mes de abril. De acuerdo con el monitoreo técnico realizado por la ONG, casi la totalidad de estos siniestros fueron provocados por las conductas de riesgo de los conductores, relegando a un plano secundario los imprevistos mecánicos o los factores ambientales. En este sentido, el factor humano operó como el detonante principal de la accidentabilidad, estando presente de forma directa en 255 casos específicos.

Al detallar las causas de esta alta siniestralidad, el exceso de velocidad lideró las estadísticas con un abrumador 63,86%, lo que se tradujo en 205 eventos viales. A esta peligrosa infracción le siguieron la impericia frente al volante, responsable del 13,40% de los incidentes, y el consumo de bebidas alcohólicas, que representó el 2,18%. Estos datos consolidan la tendencia de que el comportamiento irresponsable en la vía es el mayor peligro actual para los conductores y peatones.

Ante este alarmante panorama, Rosibel González, coordinadora del Observatorio, señaló la necesidad urgente de reforzar la prevención en las autopistas y avenidas del país. Para concluir su análisis sobre el comportamiento vial de los ciudadanos, la especialista fue enfática en su llamado a la conciencia ciudadana: «Las cifras demuestran que la prudencia y el respeto a los límites legales deben ser la prioridad de todos los usuarios en las calles», afirmó.

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