Norelkis del Carmen Cepeda Blanco, de 26 años y nacionalidad venezolana, fue asesinada a balazos dentro de su residencia ubicada en el municipio de Itagüí, al sur del Valle de Aburrá, Colombia. El crimen ocurrió cuando la joven abrió la puerta de su hogar tras escuchar un llamado y fue sorprendida por un sujeto armado que, sin mediar palabra, le disparó en reiteradas ocasiones. Aunque su pareja sentimental se encontraba en el interior del inmueble e intentó reaccionar, no pudo hacer nada para evitar la muerte de la víctima, quien cayó gravemente herida en el lugar.

Las investigaciones de las autoridades apuntan a un presunto feminicidio como la principal hipótesis del caso. Según fuentes cercanas al proceso, Cepeda Blanco había sido blanco de amenazas e intimidaciones durante los días previos al ataque, represalias que habrían surgido luego de que la joven rechazara los acercamientos y pretensiones de un hombre que reside en la misma zona.
El violento hecho ha causado una profunda consternación entre familiares y vecinos, dejando una trágica secuela familiar: los cuatro hijos de la víctima, una niña de 5 años, gemelas de 7 y un niño de 9, han quedado en total orfandad y quedarán bajo el cuidado de otros parientes. Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación y la policía continúan la intensa búsqueda del homicida prófugo, instando a la comunidad a suministrar cualquier información que facilite su pronta captura.





