El presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó su profundo rechazo ante los graves disturbios registrados el pasado sábado en París y otras ciudades del país, desatados tras la consagración del Paris Saint-Germain (PSG) como campeón de la Champions League. Durante la recepción oficial al plantel y al cuerpo técnico del equipo en el Palacio del Elíseo, el mandatario afirmó de forma tajante estar «harto de las escenas de violencia inaceptables» que empañaron las celebraciones, al tiempo que exigió separar de manera definitiva el deporte del vandalismo.

«Desgraciadamente, hemos visto, y no me quiero habituar a eso, escenas de violencia inaceptables en París y otras ciudades», declaró Macron en sus primeras palabras de bienvenida al conjunto parisino. El jefe de Estado tildó el comportamiento de los manifestantes como «inclasificable» y enfatizó que la violencia callejera «no es fútbol». Asimismo, aprovechó el encuentro para extender un agradecimiento público a la labor de su ministro del Interior, Laurent Nuñez, a los prefectos y al conjunto de las fuerzas policiales por su despliegue durante los incidentes.

El presidente francés aseguró con firmeza que su gobierno no volverá a tolerar situaciones de esta índole en el futuro. Macron advirtió que esta es la segunda ocasión consecutiva en la que se repiten altercados de extrema gravedad en Francia, especialmente en la capital, luego de un éxito europeo del PSG, por lo que instó a las autoridades a tomar medidas contundentes para evitar que la delincuencia se apropie de las festividades deportivas.

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