La reciente entrada en vigencia del nuevo esquema de tarifas en el transporte público ha generado una ola de reacciones entre los habitantes del estado Anzoátegui.

Desde el pasado primero de junio, el pasaje urbano mínimo quedó establecido en 140 bolívares (el equivalente a 0,25 dólares), una tarifa que ahora cuenta con una modalidad inédita: estará indexada mensualmente a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV). 

Ante este escenario, los ciudadanos de la zona metropolitana (Barcelona, Puerto La Cruz, Guanta y Lechería), así como de las rutas del sur y centro de la entidad, piden que el incremento también se traduzca en una optimización real del servicio.

“Como empleado si me afecta porque debo tomar hasta dos carritos de ida y vuelta, y ya son casi 200 ó 250 cada uno. Considero que sí deberían mejorar el servicio a medida que aumenten sus precios. Quienes pagamos las consecuencias somos los usuarios”, expresó José Álvarez, quien se traslada diariamente de Barcelona a Lechería para trabajar.

Para la mayoría de los ciudadanos de los autobuses, microbuses y los tradicionales «carritos por puesto», el principal malestar no es solo el monto, sino las condiciones críticas en las que viajan diariamente.

“No es solo cobrar un pasaje, también debe haber un buen servicio. Sales arreglada de tu casa y llegas al trabajo sudada o con la ropa sucia por el mal estado de las unidades”, opinó Estela Gamboa, usuaria del transporte público en Lechería.

Las denuncias más recurrentes en las paradas giran en torno al deterioro de la flota, unidades con asientos rotos, fallas mecánicas visibles, falta de amortiguación y ventanas trabadas.

Por su parte algunos choferes consideran que el aumento no es equivalente a lo que deben cancelar en repuestos o mejoras para sus vehículos.

“En muchos casos nosotros mismos hacemos la mecánica. Imagínese con un pasaje devaluado como le pagamos a un mecánico”, explica uno de los choferes de una línea por puesto en Barcelona.

A la dinámica también se suman los llamados “piratas”, quienes cobran una tarifa un poco más elevada, lo cual genera malestar entre los transportistas de las líneas afiliadas.

Por su parte el comité de usuarios en la capital del estado hace un llamado a respetar el pasaje para los adultos mayores y estudiantes que pagan a la mitad.

El nuevo esquema tarifario surgió tras mesas de trabajo entre autoridades y transportistas, donde aseguran se buscó equilibrar los costos operativos del sector con la capacidad de pago de los usuarios.

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