Durante el Mundial de Sudáfrica 2010, el pulpo Paul cautivó al mundo al predecir a los ganadores de los partidos decisivos, pero en este 2026 parece haber encontrado un sucesor. Se trata de Maximus, el gato del primer ministro belga, Bart de Wever, quien se ha convertido en todo un fenómeno viral en su país al intentar adivinar los resultados de la actual Copa del Mundo.

El método de adivinación de la mascota consiste en realizar sus predicciones desde una mesa decorada con un mantel que imita un campo de fútbol. El primer ministro lo coloca en el centro del terreno de juego para que elija a la selección ganadora dirigiéndose a devorar un aperitivo situado en la mitad correspondiente a uno de los equipos.
Hasta el momento, el debut del felino como oráculo mundialista suma un acierto y un error. En el partido inaugural, el gatito acertó al elegir a México, que terminó imponiéndose a Sudáfrica; sin embargo, falló en su segunda apuesta al pronosticar el triunfo de la República Checa, que finalmente fue derrotada por Corea del Sur.





