El equipo de búsqueda y rescate urbano de Países Bajos (USAR) anunció este miércoles la conclusión de su misión humanitaria en Venezuela, al reducirse drásticamente las posibilidades de encontrar supervivientes tras varios días de labores en las zonas afectadas por los sismos, que ya dejan más de 1.900 fallecidos. El contingente neerlandés, integrado por 64 especialistas, ocho perros de rescate y material especializado, había arribado al país el pasado viernes por la noche, estableciendo su base de operaciones en La Guaira, una de las regiones más golpeadas por la catástrofe.

Durante su despliegue, el grupo trabajó ininterrumpidamente «día y noche» junto a los servicios de emergencia venezolanos y otras delegaciones internacionales, además de aportar expertos al centro de coordinación de la ayuda humanitaria. Al respecto, Jorg van Waardhuizen, miembro de USAR, explicó al canal público NOS que la prioridad en la zona debe transformarse debido a las circunstancias actuales. «Las posibilidades de encontrar ahora a personas con vida ya son muy reducidas. En este momento se necesita mucho más otro tipo de ayuda», señaló el especialista.

A través de un comunicado, la organización admitió que no logró rescatar directamente a ninguna persona con vida durante esta misión; sin embargo, resaltó la importancia del trabajo conjunto con otros cuerpos de rescate que sí hallaron supervivientes. Entre estas colaboraciones bilaterales, destacaron el apoyo brindado a un equipo jordano que, este martes, logró localizar con éxito a un niño de tres años atrapado bajo los escombros.

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