El presidente de la Cruz Roja Venezolana, Luis Manuel Farías, reafirmó este martes 30 de junio el compromiso de la institución en las labores de rescate tras los recientes terremotos, asegurando que mantienen intacta la esperanza de encontrar personas bajo los escombros. En declaraciones para El Diario, Farías desestimó la regla de los tres días como un límite definitivo: «Las 72 horas que son muy famosas muchas veces no aplican. Hay personas que son salvadas 10 días después, entonces nuestro criterio es no perder la esperanza y escuchar a las personas».

Para ilustrar esta premisa vital, el directivo relató el caso de Hernán, un vigilante de 44 años de edad que permanecía atrapado en las ruinas de un edificio colapsado en La Guaira. A pesar de que otros organismos de rescate habían concluido el pasado 27 de junio que no quedaban sobrevivientes en esa estructura, un ciudadano se acercó a los rescatistas para asegurar que había escuchado ruidos provenientes del interior, lo que motivó un cambio inmediato en los protocolos de búsqueda.

Atendiendo a este testimonio, un equipo conjunto de voluntarios de la Cruz Roja Venezolana y la Cruz Roja de Costa Rica ingresó nuevamente a la edificación y logró confirmar que el trabajador seguía con vida. «Nuestra decisión era no, bajo ningún concepto, abandonar a Hernán. Donde haya una lucecita, una sospecha de vida, nos vamos a abocar porque nuestro único propósito es salvar la mayor cantidad de vidas», enfatizó Farías, demostrando la importancia de agotar todos los esfuerzos en el terreno.

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