Este martes, 7 de julio, aparecieron en diversos puntos de alta circulación de Caracas, como el distribuidor Altamira, La Carlota y Los Ruices, vallas anónimas con el mensaje «Gracias rescatistas». Las estructuras, que combinan textos en español e inglés y no llevan la firma de ningún organismo público o privado, buscan rendir homenaje a los equipos que trabajaron arduamente entre los escombros para salvar vidas tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio, cuya mayor afectación se registró en el estado La Guaira.

El gesto de reconocimiento llega en una etapa de transición para las labores de contingencia, justo cuando la mayoría de las misiones internacionales comienzan a retirarse de Venezuela y la coordinación de la emergencia ha pasado de la ONU a Protección Civil. Según explicó a EFE Sebastián Mocarquer, representante del equipo de Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (Undac), los equipos han empezado a desmovilizarse desde el día siete, aunque al menos 25 de las 77 delegaciones desplegadas —principalmente latinoamericanas— continúan activas, concentrando ahora sus esfuerzos en la recuperación de cuerpos junto a los especialistas locales.

Como cierre de estas intensas jornadas, que llegaron a agrupar a cerca de 3.000 rescatistas de 31 países, el Estado venezolano también ofreció reconocimientos oficiales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, despidió y condecoró a los brigadistas de una treintena de naciones, entre las que destacan España, Alemania, Colombia, Chile, Cuba, México, Turquía y República Dominicana, honrando su invaluable labor humanitaria durante las semanas más críticas de la emergencia.

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