Víctor Torres, miembro del equipo USAR de Bomberos de Chile, aseguró que el mayor reconocimiento tras los devastadores terremotos en el norte de Venezuela corresponde a los ciudadanos locales. El especialista, quien participó en el exitoso operativo para salvar a Hernán Gil luego de que este permaneciera ocho días atrapado bajo los escombros en La Guaira, destacó que el incansable esfuerzo de los venezolanos por encontrar a sus seres queridos fue el verdadero motor de la búsqueda.

La compleja operación de extracción exigió un alto nivel de precisión, paciencia y coordinación entre rescatistas de diversos países. Sin embargo, Torres enfatizó que este logro solo fue posible gracias al trabajo conjunto con decenas de voluntarios y familiares que, desde las primeras horas de la tragedia y sin perder la esperanza, removieron los escombros con los escasos recursos que tenían a su disposición, demostrando una fortaleza inquebrantable.
En medio de un escenario de profunda devastación que ha dejado miles de víctimas, el rescate de Hernán Gil ha trascendido como uno de los mayores símbolos de vida. Esta hazaña reafirma cómo la perseverancia de las familias venezolanas, unida al apoyo técnico de la comunidad internacional, logró hacer frente a la tragedia y abrirse paso ante la adversidad.






