Este fin de semana, los 50 rescatistas voluntarios conocidos como «topos comunitarios» de Tucacas recibieron un conmovedor mensaje de agradecimiento escrito por Irene, una niña que logró sobrevivir al reciente doble terremoto en Venezuela. La pequeña, quien reside en España, fue rescatada junto a su padre de los escombros del edificio La Mar Suites gracias a la rápida acción de estos ciudadanos. En su carta, les expresó su profunda gratitud destacando: «No sé cómo compensar que hayan arriesgado su vida».

El colapso de la estructura dejó un saldo trágico de 12 fallecidos, entre ellos la madre de la menor, la ciudadana colombiana Natalia Fernández, y otras 11 personas de nacionalidad venezolana. Ante la magnitud de la emergencia, la respuesta inicial no provino de grandes despliegues institucionales, sino del esfuerzo valiente y espontáneo de la propia comunidad costera, que no dudó en organizarse de inmediato para remover los escombros y auxiliar a las víctimas atrapadas bajo las ruinas.
El mensaje de Irene llegó a su destino a través de su familia paterna, quienes organizaron un acto para reunir al grupo de voluntarios y entregar a cada uno una copia fiel del dibujo y la dedicatoria en la que la niña aseguraba: «Vosotros habéis salvado muchas vidas, por eso os damos las gracias». Este hermoso gesto desarmó la rudeza de los hombres que días antes trabajaron arduamente en la zona de desastre, llevándolos a las lágrimas, a lo que uno de ellos respondió profundamente conmovido: «Nosotros no esperábamos nada a cambio, lo hicimos de corazón por nuestra gente».






