En medio del dolor y la devastación, los habitantes del complejo habitacional OPPE 25, en Tanaguarenas, han levantado un emotivo altar con peluches y juguetes en memoria de los niños que perdieron la vida por los terremotos del pasado 24 de junio.
El espacio, que se ha convertido en un punto de encuentro para el duelo comunitario, busca honrar de manera solemne a las víctimas más jóvenes de la tragedia.
Mientras la comunidad asimila la pérdida, los equipos de rescate y los propios vecinos enfrentan serias limitaciones para continuar con las tareas de búsqueda. Los afectados hacen un llamado urgente a las autoridades y organismos de rescate, asegurando que para avanzar con las labores de recuperación de cuerpos se necesita con prioridad toldos, herramientas diversas, martillos eléctricos y discos de corte para remover estructuras y escombros.
Info y videos: @rcamachovzla






