Un venezolano identificado como Julio López falleció ahogado y otros dos permanecen desaparecidos tras el naufragio de una embarcación durante la madrugada del sábado en la Boca de la Serpiente, el estrecho que separa a Trinidad y Tobago de Venezuela. De acuerdo con las investigaciones preliminares de las autoridades trinitenses, el bote volcó a causa del fuerte oleaje mientras presuntamente transportaba un cargamento de cobre de contrabando desde la isla caribeña hacia territorio venezolano.

En medio del trágico incidente, los equipos de emergencia confirmaron el rescate con vida de una mujer identificada como Nikol Landaeta. Actualmente se mantiene un intenso operativo para localizar a los desaparecidos, en el que participan la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, la Fuerza de Defensa, pescadores locales y el Equipo Hunters de Búsqueda y Rescate. El capitán Vallence Rambharat, jefe de este último grupo, indicó que la embarcación naufragó en aguas de la península suroeste de la isla, una zona comúnmente utilizada para evadir los patrullajes de seguridad.
Esta tragedia evidencia una vez más el riesgo de transitar por la Boca de la Serpiente y el Canal de Colón, áreas históricamente consideradas como los pasos marítimos más peligrosos entre ambas naciones debido a sus fuertes corrientes, clima inestable y arrecifes poco profundos. A pesar de estas condiciones letales, las rutas clandestinas continúan siendo utilizadas por contrabandistas y migrantes, quienes se exponen al cruzar el mar en embarcaciones de madera que muchas veces navegan sobrecargadas.





