Indonesia atraviesa una jornada de intensa actividad geológica luego de que la región de Flores fuera sacudida por dos fuertes terremotos con apenas unos minutos de diferencia.

El primer movimiento, registrado durante la madrugada de este sábado 15 de agosto, alcanzó una magnitud de 7,7, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó frente a la región de Flores, a unos 68 kilómetros al noroeste de Ende, con una profundidad cercana a los 10 kilómetros.

Aproximadamente 15 minutos después, la zona volvió a estremecerse con un segundo sismo. Reportes que citan al Centro Sismológico Euromediterráneo (EMSC) señalan que este movimiento tuvo una magnitud de 6,3 y ocurrió alrededor de las 6:13 a. m., hora local.

El terremoto principal se había registrado a las 5:58 a. m., generando preocupación por la posibilidad de tsunami debido a su magnitud y poca profundidad.

Las autoridades mantienen el monitoreo de la secuencia sísmica y las condiciones en las zonas costeras, mientras continúan las evaluaciones para determinar posibles daños.

La situación se suma a la actividad volcánica registrada horas antes en el monte Ibu, ubicado en la isla de Halmahera, al este del archipiélago, que protagonizó una de sus erupciones más potentes del año.

Indonesia forma parte del Anillo de Fuego del Pacífico, una zona caracterizada por una elevada actividad sísmica y volcánica.

La situación permanece en desarrollo.

Tendencias