Con casi 11 años de trayectoria, el movimiento espiritual @portimivenezuela se convirtió en un refugio de fe y acompañamiento ciudadano. Nacida en Lechería y expandida a ciudades como Caracas y Valencia, esta organización busca enseñar a seguir a Dios como un estilo de vida. Según destacó su vocera Laura Monagas en una entrevista con @ysbelsyhernandez en @noticiasdeaqui, el propósito principal es interceder por el país, transformando el desánimo en pensamientos positivos y esperanza viva a través de la oración.

La labor de esta gran familia trasciende la evangelización para unir el alimento espiritual con el corporal. En sus recorridos, combinan oraciones y cánticos en las calles con jornadas médicas, entrega de alimentos y medicinas para los más necesitados. Este despliegue solidario se enriquece gracias a una profunda vocación de respeto y hermandad, integrando en un mismo espacio de fe cristocéntrica tanto a creyentes católicos como a hermanos evangélicos.
Uno de los fenómenos más inspiradores recientes es la masiva incorporación de jóvenes al movimiento. Lejos de la apatía, esta nueva generación ha asumido un rol protagónico, liderando la logística de apoyo en momentos de crisis y contagiando su energía al resto del grupo. Han encontrado en la organización un espacio donde la espiritualidad convive con la alegría sana, garantizando un futuro liderado por ciudadanos solidarios y con fuertes valores.
Para quienes deseen sumarse, la agenda de actividades se mantiene abierta al público general. Los miércoles a las 6:00 p.m. se reúnen en su sede de la Quinta Navarca (Lechería); los sábados a las 5:30 p.m. parten hacia Playa Mansa para la Coronilla de Liberación; y los martes visitan la Aldea de Pescadores en Puerto La Cruz.






