El papa León XIV llamó la atención este viernes ante el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre el riesgo de la proliferación de las armas nucleares, en el primer discurso de su visita al país galo, pronunciado en el Palacio de Elíseo.
León XIV hizo un fuerte llamado al desarme, citando la encíclica de Juan XXIII ‘Pacem in terris’, en la que se pedía «que se prohíban las armas atómicas; que, por último, todos los pueblos, en virtud de un acuerdo, lleguen a un desarme simultáneo, controlado por mutuas y eficaces garantías».
Y, a su vez, destacó que «en efecto, se difunde cada vez más la convicción errónea de que la posesión de armas nucleares sería una garantía de seguridad, lo que alimenta una nueva carrera armamentista difícil de controlar».
El papa aseveró que «la paz no es un equilibrio de fuerzas; se construye cada día a través del diálogo y la justicia» y, por tanto, exhortó «a no resignarse nunca ante la perspectiva de una guerra considerándola inevitable, sino a promover sin descanso el diálogo y la diplomacia, con el fin de preservar sociedades pacíficas, respetuosas de la dignidad y los derechos de las personas y de los pueblos».
EFE





