La defensa de Cilia Flores, reiteró este miércoles su petición de libertad bajo fianza, argumentando un severo agravamiento de su estado clínico desde su ingreso al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. 

Según las actas judiciales, los abogados detallan que tras su captura en la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero, Flores ha sufrido episodios de taquicardia ventricular y opresión torácica prolongada sin recibir los análisis médicos adecuados, sumado a una notable pérdida de peso y la caída de dos molares.

El equipo legal contrasta esta situación con el estado previo a su detención, cuando su afección cardíaca se mantenía estable mediante una inyección mensual. 

Los defensores denuncian que la ex primera dama llegó a la prisión neoyorquina con lesiones físicas, pasó tres meses en aislamiento y ahora el equipo médico evalúa practicarle un cateterismo, procedimiento para el cual advierten que las instalaciones carcelarias no ofrecen las condiciones idóneas de recuperación.

Esta solicitud de la defensa busca contrarrestar la firme oposición de la Fiscalía a otorgar la libertad condicional, basándose en un supuesto riesgo de fuga «extremo» y en que representa un «peligro para el público». 

Los abogados rechazaron estos alegatos, sosteniendo que resulta irrazonable considerar una posibilidad de huida tratándose de una mujer de 69 años con una condición cardíaca no tratada y a las puertas de un procedimiento médico invasivo.

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