El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, anunció este lunes la disolución del Parlamento y el adelanto de las elecciones generales al domingo 29 de noviembre.

Sánchez tomó esta decisión tras la derrota parlamentaria de dos decretos sobre vivienda presentados al Congreso por su gobierno el pasado viernes, y la movilización social producida por el desahucio en Madrid de una mujer de 87 años de la casa donde vivía.

En una comparecencia en el palacio de la Moncloa, Sánchez defendió el trabajo de su gobierno durante la legislatura y convocó a los españoles a decidir si quieren que España se sume a la «ola ultraderechista» que involuciona y recorta derechos o desean que el país siga siendo «un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental». 

Sánchez defendió las «medidas valientes» de su gobierno para reforzar el Estado del bienestar, si bien reconoció «errores».

Dijo que el Ejecutivo no ha podido cumplir todo lo que se había propuesto, por lo que decidido convocar elecciones, para dotarse de una mayoría más amplia progresista para «doblegar a las élites», conquistar nuevos avances sociales y «seguir transformando» España.

El jefe del Ejecutivo abrió el viernes un periodo de análisis y reflexión para decidir si adelantaba o no los comicios, después de que el Congreso rechazara esos dos decretos sobre alquiler de vivienda, un sector que sufre precios elevados desde hace varios años.

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