Apenas tres días después de haber sido inaugurado, el puente sobre el río Ospino colapsó tras las fuertes precipitaciones registradas en la zona, dejando incomunicadas a más de 5 mil familias y 32 comunidades cafetaleras del municipio Ospino, así como a sectores vecinos del estado Lara. La estructura, que prometía mejorar la conectividad y el traslado de rubros agrícolas, cedió ante la primera crecida del caudal tras las recientes lluvias, frustrando las expectativas de los habitantes que ahora enfrentan serias dificultades para movilizarse.

La obra había sido entregada con gran entusiasmo por el gobernador Primitivo Cedeño y el alcalde Yongeiby Yépez, quienes la catalogaron oficialmente como la estructura número 155 del plan estadal de vialidad. Durante el anuncio inicial, las autoridades locales también habían destacado la ejecución de trabajos complementarios como el patroleo de caminos rurales, la instalación de transformadores eléctricos y la distribución de diésel para fortalecer a los productores de la región.

Sin embargo, la repentina caída de la infraestructura ha encendido las alarmas entre los pobladores y productores locales, quienes exigen una revisión técnica exhaustiva sobre la ejecución y calidad de la obra. Ante el impacto económico que esto representa para la zona productiva, se demanda una respuesta gubernamental urgente que permita restablecer el paso vehicular y garantice la comercialización de las cosechas cafetaleras.

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