Una delegación de especialistas e ingenieros venezolanos arribó este martes a Panamá para brindar asistencia técnica en la evaluación de estructuras, tras el devastador terremoto de magnitud 7,7 que sacudió la nación centroamericana el pasado viernes 9 de octubre.

Encabezada por el vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, Juan José Ramírez, y el presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructura, Francisco Garcés, la comisión multidisciplinaria trabajará de la mano con los organismos locales para inspeccionar los niveles de riesgo y certificar las condiciones de seguridad en las zonas más golpeadas.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó a 12 kilómetros de Tonosí, dejó más de 2.000 edificaciones afectadas en la península de Azuero incluyendo viviendas, escuelas, sedes gubernamentales, templos y centros de salud, aunque afortunadamente no se reportaron pérdidas humanas y solo se contabilizó una treintena de heridos leves.
Ante esta situación, el Gobierno panameño declaró el estado de emergencia nacional y dispuso de un fondo inicial de 100 millones de dólares para agilizar las labores de mitigación y la reconstrucción de puentes y carreteras.
Como parte de la respuesta humanitaria y en cumplimiento del ofrecimiento de solidaridad de la mandataria Delcy Rodríguez, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) ha distribuido más de 31 toneladas de suministros y 240 toneladas de agua potable.
Estos esfuerzos se verán ahora complementados por la experiencia técnica del equipo venezolano, cuya misión principal será evaluar la seguridad estructural y garantizar la habitabilidad de las infraestructuras afectadas en territorio panameño.





