Tesla ha presentado este jueves la nueva generación de su deportivo eléctrico ‘Roadster’, equipado con propulsores desarrollados mediante tecnología de SpaceX que le permiten elevarse del suelo y alcanzar los 100 kilómetros por hora en menos de un segundo.

Un video de la demostración se ha vuelto viral rápidamente en redes sociales, al mostrar cómo el vehículo asciende por una rampa curva hasta quedar invertido, es impulsado al aire para realizar una voltereta y aterriza de forma controlada gracias a sus propulsores.
Ante el éxito de la prueba, el consejero delegado de la compañía, Elon Musk, declaró: «Bueno, ha funcionado», mientras que el inicio de su producción ha sido programado para el año 2028.
Este innovador vehículo utiliza aire comprimido almacenado a muy alta presión en lugar de combustible convencional para cohetes, ofreciendo capacidades de aceleración extrema a lo largo de sus tres versiones anunciadas: Performance, Thrust y Rocket.
La versión Performance cuenta con dos asientos, una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en menos de 1,6 segundos y un sistema de succión bajo la carrocería para maximizar la adherencia al asfalto, en tanto que la variante Thrust incorpora propulsores traseros que reducen la aceleración a menos de 0,9 segundos.
Durante el anuncio, Musk afirmó que el Roadster será el único automóvil diseñado para la conducción manual a largo plazo, aunque reconoció con franqueza que el deportivo no está necesariamente «optimizado para la seguridad».






