El Papa Francisco sufrió este lunes dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda durante su décimo octavo día de hospitalización en el hospital Gemelli de Roma. Según un comunicado de la Santa Sede, el pontífice ha estado «siempre lúcido, orientado y colaborador» a pesar de su delicado estado de salud.

El informe detalla que los episodios de insuficiencia respiratoria fueron provocados por una «importante acumulación de mucosidad endobronquial», lo que derivó en una nueva crisis de broncoespasmo. Como parte del tratamiento, se le realizaron dos broncoscopias para aspirar las «abundantes secreciones» acumuladas.
A raíz de estos acontecimientos, el Papa Francisco ha tenido que retomar la ventilación mecánica «no invasiva» para ayudar con su respiración. Su ingreso en el hospital comenzó el 14 de febrero debido a una bronquitis con infección polimicrobiana, que se complicó con una neumonía en ambos pulmones.
El pronóstico médico sigue siendo «reservado», lo que significa que los doctores no han podido ofrecer claridad sobre la posible evolución de su estado clínico.







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