El expresidente estadounidense Donald Trump ha anunciado planes para la modernización y reapertura de la icónica prisión federal de Alcatraz, ubicada en una isla frente a la costa de California. Este centro penitenciario, que cerró sus puertas hace más de seis décadas, sería reabierto y «ampliado sustancialmente» para confinar a «los delincuentes más despiadados y violentos de Estados Unidos», según declaró Trump en su plataforma Truth Social.




Alcatraz, actualmente una popular atracción turística, operó como prisión federal durante solo 29 años antes de su cierre en 1963, principalmente debido a sus elevados costos operativos. Situada a escasos dos kilómetros de San Francisco, la isla albergó a un máximo de 336 prisioneros y fue conocida por confinar a criminales notorios como el jefe mafioso Al Capone. La historia de la prisión también está marcada por numerosos y audaces intentos de fuga por parte de sus reclusos.
La decisión de reactivar Alcatraz se enmarca dentro de la retórica de «mano dura» contra el crimen que ha caracterizado el discurso político de Trump, un enfoque que ha prometido intensificar si regresa a la Casa Blanca. La represión del delito, con un énfasis particular en crímenes presuntamente cometidos por migrantes, ha sido un punto central de su plataforma y ha resonado entre sus seguidores.







Deja una respuesta