Un reciente estudio científico ha revelado un posible efecto secundario no deseado del popular medicamento semaglutida, comercializado bajo los nombres de Ozempic y Wegovy para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad. La investigación sugiere que, si bien el fármaco es altamente efectivo para la pérdida de peso, podría estar asociado con una significativa reducción en la fuerza muscular de los pacientes, abriendo un nuevo debate sobre el manejo integral de su administración.

La investigación, publicada el pasado 5 de agosto en la prestigiosa revista Cell Metabolism, se centró en los efectos del fármaco en ratones. Los científicos observaron que, además de la esperada pérdida de grasa corporal, el tratamiento con semaglutida conllevó a una disminución del 10 % en la masa magra, que incluye músculos, huesos y órganos. Más alarmante aún fue el hallazgo de que los ratones experimentaron una pérdida de fuerza de hasta un 20 %, lo que indica que el medicamento afecta la funcionalidad del tejido muscular de una manera más compleja.
Joana Nicolau, autora principal del estudio y miembro del Instituto de Investigación Sanitaria de las Islas Baleares (España), explicó que esta pérdida de fuerza podría ser una consecuencia de una «mejora» en la calidad del músculo. El fármaco parece reducir la infiltración de grasa en el tejido muscular, un proceso conocido como miosteatosis. En esencia, el músculo se «limpia» de grasa, volviéndose más eficiente en ciertos aspectos, pero a cambio ve reducida su capacidad para generar fuerza bruta.







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