La comunidad científica internacional y la sociedad civil venezolana lamentan la partida de Vladimiro Mujica, quien falleció este fin de semana en México a los 71 años. El reconocido químico y físico teórico no solo destacó por su intelecto excepcional en las ciencias exactas, sino también por su firme compromiso como activista en la defensa de los derechos civiles.

Formado en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde también compartió sus conocimientos como docente, Mujica trascendió fronteras hasta convertirse en profesor distinguido de la Universidad Estatal de Arizona (ASU). Su trayectoria lo consolidó como una de las mentes más brillantes de su generación, dedicando décadas a la investigación en los centros más prestigiosos del mundo y elevando el estándar de la ciencia cuántica a nivel global.
El legado de Mujica se centra en sus estudios pioneros sobre el transporte de electrones en moléculas, piezas clave para el desarrollo de la electrónica del futuro y la medicina molecular. Sus investigaciones a escala nanométrica sentaron bases teóricas fundamentales para entender cómo fluye la electricidad en las dimensiones más pequeñas, asegurando que su influencia científica perdure como un pilar para las próximas generaciones de investigadores.





