La familia Tovar, propietaria original de la empresa de transporte marítimo Conferry, emitió un comunicado público este 12 de junio para aclarar que no guarda ninguna relación ni participa en la gestión, administración o actividades comerciales de las operaciones recientemente anunciadas bajo el nombre de dicha marca.



A pesar de no estar vinculados con la nueva etapa, los portavoces expresaron que celebran cualquier iniciativa destinada a fortalecer la conectividad marítima nacional y el desarrollo económico, turístico y social del estado Nueva Esparta. Sin embargo, enfatizaron que la reaparición de los símbolos y colores concebidos por su fundador, Rafael «Fucho» Tovar, trasciende lo comercial, representando el rescate de un legado que conectó a la isla de Margarita con el resto del país durante generaciones.
En el texto se recuerda que la empresa original sufrió una intervención estatal en septiembre de 2011, proceso que conllevó a la ocupación de sus activos, instalaciones, flota e identidad corporativa. Los accionistas denunciaron que, tras casi quince años de dicha medida, aún no han recibido compensación alguna por los bienes afectados, y que el Estado venezolano mantiene incumplidos los compromisos suscritos en el acta de avenimiento firmada en el año 2013. Asimismo, señalaron que durante este largo período la gran mayoría de los activos originales de la compañía se deterioraron, dejaron de operar o desaparecieron, por lo que consideran urgente revisar el destino de este patrimonio con seriedad, transparencia y sentido histórico.
Por último, los antiguos propietarios recalcaron que cualquier anuncio sobre el regreso de la marca debe ir acompañado del cumplimiento de las obligaciones patrimoniales pendientes para cerrar correctamente una deuda histórica y jurídica que lleva demasiados años sin solución.
De igual forma, mencionaron de manera oportuna que el buque presentado actualmente para la reactivación posee antecedentes históricos con la empresa, operando en Venezuela durante la década de los noventa bajo el nombre de Pegasus One, en una etapa impulsada por el propio fundador.





