Moisés Calzadilla, el niño de 11 años que sobrevivió tras quedar sepultado bajo toneladas de escombros en La Guaira, se reencontró junto a su padre, Lázaro Rubio, con los miembros del USAR COL-1, el equipo élite de Colombia que logró rescatarlo. Entre abrazos, sonrisas y lágrimas de alegría, la familia expresó su profundo agradecimiento a los héroes extranjeros por no perder la fe y mantener las tareas de salvamento hasta sacarlo con vida.

El rescate del pequeño Moisés fue una verdadera hazaña técnica y humana; el menor permaneció dos días atrapado a cuatro metros de profundidad. El equipo de expertos trabajó de forma ininterrumpida durante siete horas utilizando cámaras de búsqueda avanzada y manteniendo un contacto verbal permanente con el niño para asegurar su estabilidad emocional. 

Como muestra de afecto y admiración por su valentía, los rescatistas le obsequiaron a Moisés los distintivos oficiales de sus uniformes, insignias que los acreditan internacionalmente como uno de los mejores grupos de búsqueda y rescate del mundo.

Este conmovedor encuentro marcó la despedida del contingente colombiano, integrado por 63 rescatistas y sus caninos, quienes regresaron ayer a su país tras completar una jornada histórica. 

Durante su despliegue en La Guaira, la zona más afectada por los terremotos, el grupo acumuló más de 192 horas de trabajo sin descanso, periodo en el que además realizaron 35 evaluaciones de sitios colapsados y coordinaron cinco colaboraciones con equipos USAR de otras naciones, dejando una huella imborrable de solidaridad en el territorio venezolano.

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