Este 30 de julio se llevó a cabo la primera demolición con explosivos de la torre C de la OPP Luisa Cáceres de Arismendi, ubicada en la urbanización Playa Grande del estado La Guaira. De acuerdo con los reportes, el plan trazado por las autoridades para intervenir esta estructura consistió en una demolición controlada que permitiera al edificio caer de lado, con el objetivo principal de facilitar el acceso y poder recuperar los cuerpos que todavía permanecen atrapados bajo los escombros.

El diputado Jorge Arreaza, quien se encontraba presente en el lugar al momento de la detonación, aseguró que, siguiendo los protocolos correspondientes, se continuará ininterrumpidamente con la búsqueda y recuperación de las personas fallecidas. El parlamentario fue enfático al garantizar que los equipos de rescate trabajarán para sacar “hasta el último cuerpo” de los escombros, incluyendo el de aquellas víctimas que aún no han sido reclamadas por sus familiares.
Con esta acción, las autoridades esperan acelerar y asegurar los trabajos de los rescatistas en la zona del siniestro. “Ya no tenemos a un gigante de diez pisos cayéndose, sino pisos que se pueden remover para hacer las respectivas búsquedas», explicó Arreaza en declaraciones ofrecidas al medio de comunicación TalCual, destacando que el derribo estratégico de la edificación era un paso necesario para avanzar de manera segura en la remoción de los restos de concreto.





