La noche de este 1 de septiembre, la fe del pueblo oriental se manifestó en su máxima expresión con la tradicional Bajada de la Virgen del Valle en la Basílica de El Valle del Espíritu Santo. El acto, que marca el inicio oficial de las festividades patronales en el estado Nueva Esparta, reunió a cientos de residentes y peregrinos provenientes de diversas regiones de Venezuela.

Con el descenso de la sagrada imagen desde su nicho para permanecer más cerca de sus devotos, la jornada se vivió entre muestras de júbilo, promesas cumplidas y un profundo sentimiento de identidad por parte de la comunidad local.
Durante la ceremonia, el párroco de la basílica, padre Andrés Villarroel, destacó la trascendencia espiritual de este evento, definiéndolo como una kénosis o un llamado a vaciarse de las debilidades humanas para renovar la fe.
Asimismo, el sacerdote dirigió un mensaje de consuelo y solidaridad hacia las familias del litoral central afectadas por los recientes sismos, explicando que las festividades de este año tendrán un carácter estrictamente religioso y enfocado en la oración y el apoyo material hacia quienes sufren las consecuencias de esta tragedia.
Tras concretarse el descenso de la Patrona de Oriente, las distintas parroquias de la Diócesis de Margarita darán inicio a su cronograma de peregrinaciones y ofrendas en el templo. Los testimonios de feligreses de distintas partes del país reafirman el crecimiento continuo de esta veneración, impulsada por intenciones de salud, protección y gratitud. Las actividades litúrgicas culminarán el próximo 8 de septiembre a las 8:00 a. m. con la celebración de la Misa Pontifical en honor a la Natividad de la Virgen.





