En el corazón del municipio Simón Bolívar, la fe mariana y la tradición agrícola se encuentran cada año en un homenaje muy particular a la Virgen del Valle.

La imagen de la Patrona luce un vestido elaborado con granos de café, maíz y casabe, productos que nacen de las tierras fértiles de la parroquia y que representan la cosecha, la abundancia y el agradecimiento de los agricultores.

Esta tradición también mantiene vivo el recuerdo de Milay Contreras, entrañable artesana que falleció hace dos años y quien durante mucho tiempo estuvo al frente de la elaboración de este singular vestido.

Año tras año, los productores de la zona le entregaban con cariño el maíz, el café y el casabe para que, con sus manos y creatividad, los transformara en una ofrenda para la Madre de Dios.

Hoy, esa tradición continúa gracias a Eylin Arabia, quien, con el apoyo de agricultores de la comunidad, mantiene viva esta expresión de fe y cultura.

Así, cada vestido se convierte no solo en una ofrenda a la Virgen del Valle, sino también en un símbolo de la identidad bergantinera, la riqueza de sus tierras y el legado de quienes hicieron de esta tradición una parte de la historia de su pueblo.

Tendencias