Este lunes 26 de octubre en la noche, tras terminar la misa por el primer aniversario del Santo José Gregorio Hernández, en el santuario ubicado en la Ermita del Carmen en Barcelona ocurrió un hecho que dejó a la feligresía consternada: policías de llevaron esposado al párroco Carlos Quintero.

Ante este hecho inusual, la Diócesis de Barcelona emitió un comunicado indicando que «funcionarios de
la Policía Nacional Bolivariana procedieron a la detención de dos sacerdotes pertenecientes al
Ordinariato Militar que prestan servicio pastoral en esta Diócesis de Barcelona».

Sobre la causa de la detención no hay detalles, la sede eclesiástica pidió ser prudente y apegarse al principio de presunción de inocencia. Al tiempo que pidió orar para que se aclare la situación.

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