Los transportistas exigieron este martes al gobierno nacional un incremento en la tarifa del pasaje urbano hasta fijarla en, al menos, 70 centavos de dólar, advirtiendo que de no concretarse la medida se verán en la obligación de suspender las actividades. 

Actualmente, el costo del pasaje se ubica en 25 centavos de dólar, un monto que el sector califica de totalmente inviable para sostener las operaciones diarias y cubrir los gastos mínimos del parque automotor.

Durante su participación en el programa radial La Frecuencia, Hugo Ocando, vicepresidente de la Central Única de Autos Libres y por Puestos, enfatizó que el gremio no puede continuar trabajando sin recibir una retribución justa. «La tarifa debe estar por lo menos en 70 centavos de dólar […] Si la gente no puede pagar, entonces vamos a parar el transporte, porque no podemos trabajar de gratis, el combustible no lo regalan», señaló, reconociendo a su vez la dificultad que enfrentan los usuarios debido a sus bajos ingresos salariales.

Más allá del ajuste en la tarifa, el gremio del transporte exigió al Ejecutivo la eliminación del sistema de «biopago» para el suministro de gasolina, al considerar que funciona como una traba y un mecanismo de control gremial. 

Asimismo, insistieron en la necesidad imperiosa de equipar las unidades con los insumos necesarios y garantizar la protección de los ingresos de los trabajadores del sector.

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