El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo este jueves tras el repentino cierre de Ueno Bank en plena noche debido a una grave crisis de solvencia. La medida dejó a los clientes sin posibilidad de acceder a su dinero, lo que desató un profundo escándalo nacional que impulsó al Congreso a iniciar los trámites formales para un juicio político en su contra.

A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario justificó su dimisión apelando a la estabilidad institucional y a la paz social.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones públicas”, expresó Peña, quien enfatizó que su única prioridad en este momento es la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en el sistema financiero.
Con esta dimisión sobre la mesa, el Congreso deberá definir ahora si acepta o rechaza la salida del jefe de Estado.
En su mensaje de despedida, el mandatario dejó el balance de su gestión en manos del tiempo: “La historia se encargará de juzgar y poner en su justa consideración los acontecimientos que hoy nos toca vivir”, señaló, a la vez que concluyó pidiendo disculpas al pueblo paraguayo si en algún momento llegó a fallar.





