Mike Wirth, director ejecutivo de Chevron, calificó los recientes cambios en la política petrolera de Venezuela como un avance positivo para atraer capitales extranjeros, aunque subrayó que aún restan pasos críticos por dar. Durante una entrevista en el programa Face the Nation de CBS, Wirth señaló que, si bien la dirección es la correcta, el marco actual «probablemente no sea suficiente» para alcanzar los niveles de inversión deseados por el país. El ejecutivo también manifestó su respaldo a la política de Donald Trump hacia la nación sudamericana.

El interés de la industria energética estadounidense parece extenderse más allá de los gigantes tradicionales. Tras una reciente reunión en Caracas entre ejecutivos del sector y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, las empresas exigieron garantías de seguridad jurídica y operativa para comprometer sus recursos. Wirth destacó que la reactivación de la producción venezolana es un objetivo estratégico, enfatizando que un incremento en el flujo de crudo desde Venezuela «mejoraría la confiabilidad y el suministro de energía en Estados Unidos», una postura que coincide con la visión de la administración Trump.
No obstante, el camino hacia una recuperación industrial sólida enfrenta desafíos estructurales, particularmente en el ámbito del talento humano. Según el CEO de Chevron, la migración masiva de trabajadores calificados ha dejado un vacío difícil de llenar en el corto plazo. Wirth concluyó que cualquier rehabilitación a gran escala de la industria petrolera venezolana dependerá críticamente del retorno de los profesionales expatriados, quienes poseen el conocimiento técnico necesario para estabilizar y potenciar la producción de manera sostenible.





