La cirujana traumatóloga Yesy Medina se ha convertido en una figura fundamental en la respuesta a la emergencia médica desencadenada por los terremotos del pasado 24 de junio. Desde las instalaciones del Hospital Domingo Luciani, la especialista enfrentó horas críticas de colapso, donde los heridos abarrotaban camillas, sillas y pasillos. En medio de este escenario, Medina logró participar en 45 cirugías durante apenas dos semanas, liderando 30 de ellas, para atender a víctimas con graves lesiones por derrumbes, explosiones y aplastamientos.

El incansable trabajo en los quirófanos estuvo marcado por desafíos tanto físicos como profundamente emocionales. La doctora confesó que el momento más desgarrador de la jornada fue intervenir a un niño de ocho años, de la misma edad que su propio hijo, a quien tuvo que amputarle una pierna para garantizar su supervivencia. «Después me quebré… pero respiré hondo porque los demás pacientes también necesitaban ser atendidos», relató la especialista sobre el impacto de la tragedia.

A pesar de la extrema adversidad, la ardua labor del personal sanitario encontró un pilar fundamental en la solidaridad ciudadana. Miles de venezolanos se movilizaron masivamente para donar insumos, alimentos y brindar el apoyo necesario para mantener la atención hospitalaria. Impulsada por esta unión y su inquebrantable vocación, Medina destacó que la verdadera motivación frente a la crisis es invaluable: «Poder ayudar y ver la sonrisa de un paciente es la gasolina que nos mantiene de pie».

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