El ají margariteño, uno de los productos agrícolas más representativos de Nueva Esparta, recibió el certificado de Indicación Geográfica Protegida (IGP) otorgado por el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI), adscrito al Ministerio de Comercio Nacional.
La certificación busca proteger la autenticidad, identidad y valor cultural de este cultivo, cuyas características están vinculadas a las condiciones geográficas de la isla y a los conocimientos tradicionales de sus productores.
El acto de entrega se realizó en el Castillo Santa Rosa de La Asunción, en el municipio Arismendi, con la presencia de autoridades nacionales y regionales, además de agricultores, productores y representantes del sector gastronómico.
Durante la ceremonia, el ministro de Comercio Nacional, Luis Villegas, explicó que la obtención del reconocimiento fue posible gracias al trabajo conjunto entre las instituciones y los agricultores organizados. También destacó los estudios realizados por especialistas del SAPI, científicos y representantes de Marca País para determinar las características que hacen particular al producto.
El ají margariteño cuenta con una tradición de más de 470 años en tierras neoespartanas y es reconocido por sus propiedades organolépticas, aroma, color y versatilidad en la gastronomía.
La agricultora Raiza Navarro, del sector Hato Orinoco, destacó que la certificación permitirá proteger la identidad del producto y darle mayor reconocimiento.
Por su parte, Daniela Cabello, presidenta de Marca País, señaló que el sello de calidad representa una oportunidad para impulsar la proyección del ají margariteño y abrir posibilidades para su comercialización en mercados internacionales.

Ají margariteño recibe Indicación Geográfica Protegida que reconoce su valor cultural y gastronómico
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